Redes para forraje: manejo práctico y etológico

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Cada vez más propietarios recurren al sistema de Slow Feeding con redes para sus caballos. Existen multitud de variantes en cuanto a material, forma, tamaño, sistema de rellenado, tamaño del cuadradillo, etc. 

En este artículo vamos a descubrir las ventajas e inconvenientes de este sistema y a plantearnos puntos de vista que tal vez antes, nunca habíamos pensado. Descubriremos si nuestro caballo lo necesita y cómo utilizarlo de una forma lo más etológica y práctica posible. 

A medida que hemos ido domesticando al caballo se han ido buscando soluciones cada vez más prácticas para nosotros, de forma que estas nos ahorren tiempo y dinero. De esta necesidad, así como de la de imitar cómo come el caballo en la naturaleza, ha surgido un mercado en auge entorno al slow feeding que no sólo ha mejorado la forma de alimentar a nuestros caballos, sino que también resulta más sencilla para nosotros. 

Sin embargo, muchas veces no se hace un uso correcto de las redes y no siempre son necesarias. 

Tipos de redes

No vamos a entrar en detalle en este punto puesto que casi todos conocéis los tipos básicos: de saco, de bolsillo y cubre balas son los más habituales. La elección de uno u otro dependerá de lo que resulte más cómodo al propietario según el manejo habitual. 

El tamaño del cuadradillo sin embargo, sí es importante y deberá ajustarse no sólo a la habilidad del caballo para sacar el heno de la red, sino a la condición corporal del caballo. Es decir, un caballo que necesite perder peso con una cantidad de forraje calculada por un nutricionista para él, puede beneficiarse de un cuadradillo pequeño, de esta forma ralentizamos la ingesta del forraje, pero un caballo con una condición corporal pobre necesitará un cuadradillo grande, ya que lo último que queremos es limitarle la ingesta de forraje a este caballo. 

Mi opinión personal para el manejo de este tipo de caballos es no usar redes de heno y dejarlo a libre disposición, pueden utilizarse forrajeras para no desperdiciar el heno. 

En este sentido, quiero aprovechar para comentar que no todos los caballos necesitan redes y que la mayoría de ellos son capaces de limitar la ingesta de heno por sí mismos, aunque lo tengan a libre disposición. Puede parecer que los primeros días se dan un atracón, pero cuando aprenden que este recurso no está limitado, se relajan y comienzan a dosificar la ración por sí mismos. Esto, sin embargo, no suele suceder con caballos con resistencia a la insulina, así que cuidado. 

El uso de forrajeras, evita que el heno se desperdicie

Material de las redes

Cuando elegimos una red debemos buscar materiales suaves y respetuosos con las encías del caballo, así como cordones gruesos y sin anudado preferiblemente. El caballo pasa horas triscando de la red y un material irritante o abrasivo puede ocasionar llagas en las encías, en especial si el cuadradillo es pequeño. 

Nota: En mi opinión el uso de mallazo de obra u otros materiales rígidos no es adecuado como slow feeder.

La imagen A muestra unas encías dañadas por un material abrasivo, redes de nylon fino podrían llegar a causar estas llagas. La imagen B muestras el desgaste de los incisivos por el uso de materiales de acero y hierro en slow feeders. 

Colocación y disposición de las redes

Es bastante frecuente ver redes mal colocadas que terminan produciendo dolores musculares y articulares, así como un desgaste desigual de las piezas dentales. 

Las redes deben colocarse:

  • Idealmente nunca por encima del nivel de los carpos, máximo a la altura del pecho. De esta forma evitamos dos cosas, una que el caballo termine con molestias en el dorso y desarrollando un cuello de carnero y otra que esté continuamente irritando las vías respiratorias por inhalación de polvo y esporas de moho. 
  • En posición horizontal, no vertical. Colocar las redes verticalmente puede provocar estrés en la articulación temporomandibular (TMJ) y el desgaste desigual de molares e incisivos. 
  • Debemos tener especial cuidado de no ubicar las redes a ras de suelo si el caballo está herrado, ya que puede engancharse una herradura en el entramado de la red y causar un accidente. 
  • Apoyadas sobre una superficie firme. Las redes colgadas en vacío o en un árbol son una fuente de estrés para el caballo al impedir que este pueda obtener el alimento sin que se mueva, creando un efecto persecución. 
  • Distribuidas de tal forma que haya diversas estaciones de alimentación y siempre al menos una estación más que número de caballos en la manada. De esta forma evitamos conflictos sociales o que los caballos de menor ranking social, se queden sin alimento. 

Este es un ejemplo de una red mal colocada. Está ubicada demasiado alta y sin un apoyo firme, por lo que el caballo tiene que perseguir la comida, coloca el cuello y la mandíbula en posiciones incorrectas y las vías respiratorias sufren. 

Como conclusión final me gustaría, como nutricionista, llamar la atención sobre un hecho que la mayoría de la gente desconoce, los caballos necesitan pastar durante 14 a 17 horas al día debido a que el pasto es muy rico en agua. El pasto contiene alrededor de un 80% de agua, mientras que el heno contiene más o menos el 10%, esto quiere decir que el heno es una fuente mucho más concentrada de nutrientes, por lo que se llega a niveles deseados de estos mucho antes que con el pasto. Esto implica que las raciones de heno son más reducidas que las de pasto fresco, por lo que intentar mantener al caballo comiendo durante 14 a 17 horas puede ocasionar lo que yo llamo “efecto estabulación”. 

El caballo alimentado en redes con cuadradillo demasiado pequeño para su habilidad o capacidad actual, necesitará pasar mucho más tiempo comiendo en un solo punto que uno que coma de un cuadradillo mayor o directamente a libre disposición. 

Es aquí cuando el sentido común y la observación del propietario deben primar para que se cumplan los siguientes aspectos y evitar el efecto estabulación: 

  • Comprar más redes pequeñas en lugar de una sola grande para obligar al caballo a que se mueva de una estación alimentaria a otra. 
  • Proporcionarle redes con un cuadradillo de tal tamaño que le permita pasar tiempo socializando con otros caballos y descansando. Si compramos cuadradillos demasiado pequeños, obligamos al caballo a pasar más tiempo del necesario comiendo y restamos tiempo de actividad física, descanso y socialización. 
  • El tamaño del cuadradillo debe mantener al caballo ocupado comiendo toda su ración a lo largo del día, pero permitiendo descansos ocasionales de máximo 4 horas idealmente. 
  • Podemos realizar un manejo óptimo de alimentación perfectamente sin redes con caballos que autorregulan la ingesta, simplemente distribuyendo forrajeras a lo largo del paddock. 

Seamos respetuosos con el tiempo de ejercicio, socialización y descanso de nuestros caballos promoviendo un buen manejo de la alimentación. 

Las redes son una forma estupenda de suministrar el forraje, tan sólo debemos valorar si realmente nuestro caballo las necesita y prestar atención a los puntos que se han mencionado anteriormente, con el fin de obtener el máximo rendimiento de ellas sin perjudicar otros aspectos físicos, psicológicos y emocionales, Esto garantizará una mejor calidad de vida para nuestros caballos. 


About Author

Maria Duran Navarro

Nutricionista Equina
Especializada en Nutrición Clínica y Síndrome Metabólico Equino
Formada en Doma Natural y Straightness Training
Fundadora de Nutra Horse

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